

Además de los peligros obvios que se encuentran en la carretera, tales como los baches y la basura, la presión de aire inadecuada puede causar una explosión o falla de la llanta.
Según la RMA, las llantas demasiado o poco infladas generan estrés excesivo y calor, lo que resulta en el funcionamiento inadecuado de las mismas. Esto puede ocasionar un choque y por consiguiente daños de vehículos, lesiones serias y hasta la muerte. Esta asociación indica que el inflar las llantas correctamente prolonga su duración y ahorra combustible.
Los conductores pueden prevenir las posibles fallas de las llantas siguiendo los consejos expertos y servicios que le ofrece el concesionario.
Si tu llanta estalla mientras estás manejando, no pises súbitamente el pedal del freno. Pisarlo de esta forma puede ocasionar la pérdida del control de tu vehículo, el cual se moverá en la dirección de la llanta que estalló. Lo que debes hacer es aplicar los frenos suavemente para volver a obtener el control y dirigir lentamente el vehículo a un área segura lejos de la carretera.